Una veintena de profesores europeos analizan los efectos del ciberacoso


El Colegio Ave María Isidro, lidera un proyecto Erasmus sobre hábitos tecnológicos

El ciberacoso, el mal uso de las redes sociales y de Internet es cada vez más habitual entre niños y adolescentes. Hábitos que no se desarrollan si los más pequeños de la casa no cuentan con supervisión de las familias. Por esta razón, el Colegio Ave María San Isidro ha acogido un proyecto interdisciplinar, dentro de los programas de Movilidad Erasmus (KA-2) para profesores, con 26 docentes de distintos países para analizar los efectos de la práctica digital, con el ‘ciberbullying’ en el punto de mira.
 
Julia Rodríguez, profesora avemariana, es la encargada de impulsar las actividades que se han desarrollado. Junto con el coordinador del proyecto, Alphan Mat (Universidad de Karatay, Turquía), han participado profesores de Portugal, Lituania, Rumanía, Turquía e Italia: «Trabajar este tipo de contenidos desde los centros educativos resulta fundamental. Analizar y reflexionar interdisciplinariamente sobre el uso de los móviles, redes sociales y consumo de contenidos digitales por parte de nuestros alumnos puede ayudarnos no solo a conocerlos mejor sino también a prevenir conductas nocivas como el ciberacoso». Talleres y seminarios servirán para reenfocar la educación digital del alumnado.
 

¿Por qué trabajar sobre el ciberacoso?

Control parental y concienciar al alumnado de las consecuencias del ciberacoso pueden ayudar a regular el mal uso que se hace de las tecnologías. «El acceso a Internet es libre y las funcionalidades que ofrece la red son infinitas. Por esto es necesario que sepamos enseñar a nuestros hijos y alumnos a hacer un uso responsable. Que sepan todo lo bueno que hay en la tecnología y en el mundo digital. Aunque también que conozcan el peligro que pueden generar», ha explicado uno de los participantes. Adicciones, trastornos del sueño o inseguridades emocionales son algunos de esos problemas que, día a día, empiezan a formar parte de los trastornos que sufre la población más joven. 
 
En este sentido, la directora del centro, Mª Czestochowa Molina, asegura que «a nivel curricular la ley nos exige que debemos desarrollar en nuestros alumnos habilidades y destrezas en torno a competencias clave como la Competencia Digital. Es verdad que muchas veces los niños saben y conocen más aplicaciones y herramientas que los propios profesores por eso debemos estar en constante reciclaje. Nuestro interés es poder corregir algunas de esas malas prácticas que habitualmente tienen lugar. Queremos dar respuesta con hábitos saludables en el ámbito tecnológico y digital, ya sea en la escuela como en casa».