La biblioteca del Ave María San Isidro siempre ha sido un lugar de encuentro para nuestros alumnos. Un aula abierta donde los libros, el conocimiento y la diversión se ponen a disposición de todos y cada uno de los miembros de nuestro centro. Un espacio único que, gracias a la generosidad de las familias del AMPA, ahora recobra un nuevo aspecto, con nuevas sillas y mesas que llenan de luz sus instalaciones.
Después de un tiempo cerrada, debido a las restricciones del Covid-19, la biblioteca se prepara para volver a abrir sus puertas. En estos dos años, desde que se inició la pandemia, el centro se ha preparado para mejorar este espacio. Se han reordenado los libros, organizado las estanterías y colocado nueva decoración. Además, se ha hecho de la biblioteca un espacio de usos múltiples para trabajar en dinámicas activas, tal y como imprime la pedagogía manjoniana.
El AMPA colabora con la biblioteca
Las familias del AMPA, siempre generosas y entregadas con la vida de nuestro centro, han querido colaborar con la reorganización de la biblioteca. En esta ocasión, la presidenta Pilar Vílchez, en representación de todos los padres y madres del centro, ha hecho entrega al Colegio Ave María San Isidro de un lote de mesas y sillas para este espacio.
El responsable de la biblioteca escolar, Francisco Medina, ha querido agradecer especialmente esta donación: «El colegio tiene una gran suerte de tener un grupo como el AMPA tan implicado con la vida del centro. La biblioteca ha quedado realmente brillante con estas nuevas mesas y sillas».
La biblioteca, un lugar para la magia
Dentro del Colegio Ave María, la biblioteca escolar es uno de los lugares más importantes del centro. Ubicada en el antiguo edificio en el que se encontraba la sala de profesores, hoy es un espacio multifucional. Allí se custodian todos los fondos bibliográficos del centro. Casi un millar de ejemplares entre enciclopedias, libros de ensayo, libros de divulgación, revistas y cuentos dan forma a las estanterías.
Sin embargo, el uso de lectura y estudio está abierto a otro tipo de funcionalidades. La biblioteca escolar se convertirá en las próximas semanas en un espacio para actividades lúdico-educativas, donde poder trabajar dinámicas activas, desarrollar proyectos y construir las nuevas metodologías que, progresivamente, nuestro profesorado aplica.
«Queremos que la biblioteca sea una espacio abierto para todos, desde Infantil a Secundaria, donde puedan venir para leer y estudiar. Pero, además, gracias a las nuevas mesas y sillas puede ser utilizada para trabajar los proyectos de cooperativo que poco a poco los profesores vamos incorporando a nuestra dinámica de trabajo», asegura el responsable de la biblioteca escolar.


